En 2025 desarrollamos un regalo institucional con flores preservadas para la Copa del Rey, concebido como un detalle conmemorativo para los invitados institucionales vinculados a la final.
El punto de partida era crear una alternativa diferente al obsequio tradicional: una pieza personalizada, inspirada en el fútbol y en la identidad visual de la competición, que pudiera conservarse mucho más allá del propio evento.
Tras trabajar diferentes conceptos, materiales y prototipos, el proyecto evolucionó hasta convertirse en una producción de 120 piezas, combinando madera, musgo, vegetación y flores preservadas en una presentación diseñada específicamente para la ocasión.

De una idea inicial a un regalo completamente personalizado
El proyecto comenzó con una fase importante de conceptualización y prototipado.
La intención no era simplemente colocar flores alrededor de un objeto corporativo, sino desarrollar una pieza en la que todos los elementos estuvieran conectados con la competición: la copa, el terreno de juego, los colores y el carácter conmemorativo del evento.
Durante el proceso estudiamos diferentes formatos, materiales y acabados. Probamos distintas tonalidades de madera, opciones más naturales o envejecidas y diferentes maneras de integrar la flor preservada dentro del conjunto.
También trabajamos con proveedores especializados para producir a medida elementos que no existían como producto estándar, desde la estructura de madera hasta la caja de presentación.

Los colores de la competición llevados a la flor preservada
La composición vegetal debía tener una identidad reconocible sin perder elegancia.
Por eso trabajamos principalmente con rojo, acompañado por pequeños acentos amarillos y azules, integrados dentro de una base de verdes y diferentes texturas vegetales.
Las rosas preservadas rojas se convirtieron en uno de los elementos protagonistas, acompañadas por musgos, helechos y pequeñas flores de color que permitían construir una composición con profundidad y movimiento.
En las primeras propuestas ya habíamos estudiado una combinación de flores preservadas, musgos y vegetación alrededor de una silueta de copa como uno de los conceptos principales del proyecto.

Un diseño inspirado en el fútbol
La vegetación también tenía una función narrativa.
Trabajamos el musgo para crear una base que evocara el césped de un campo de fútbol, incorporando un volumen vegetal de forma circular que ayudaba a reforzar esa referencia.
En torno a ese paisaje situamos las flores preservadas y la silueta de la copa de madera personalizada.
La intención era que, incluso sin leer ningún texto, la pieza transmitiera inmediatamente tres ideas: fútbol, competición y naturaleza.

Una copa creada específicamente para el proyecto
Uno de los elementos más reconocibles fue la silueta de la Copa del Rey realizada en madera.
Trabajamos diferentes versiones hasta definir proporciones, acabado y grabado, buscando que funcionara como elemento central de la pieza sin restar protagonismo a la parte vegetal.
El diseño final incorporaba referencias a la final y a la competición, convirtiendo cada obsequio en una pieza creada específicamente para ese momento.

Producir 120 piezas manteniendo el mismo acabado
Una vez aprobado el diseño comenzó otra parte fundamental del proyecto: convertir un prototipo artesanal en una producción de 120 unidades.
Cada pieza debía mantener la misma composición, proporciones y nivel de acabado. Eso implicó organizar el trabajo por fases: preparación de las estructuras, selección y acondicionamiento del material vegetal, producción floral, montaje, revisión y embalaje.
En proyectos de este volumen, la creatividad es solo una parte del trabajo. La planificación de tiempos, materiales, proveedores y logística resulta igual de importante para conseguir que todas las unidades lleguen en condiciones y dentro de los plazos del evento.

Flores preservadas para crear un recuerdo que permanece
La elección de flores preservadas tenía además mucho sentido para un proyecto de estas características.
A diferencia de una composición de flor fresca creada para durar únicamente durante un evento, las flores preservadas permiten conservar durante mucho tiempo el color y la apariencia de la pieza sin necesidad de agua.
Eso hacía posible convertir el obsequio en un recuerdo: una pieza vinculada a un momento concreto de la competición pero diseñada para permanecer después de él.
Precisamente esa idea estaba ya en el origen de la propuesta: unir la permanencia de la flor preservada con la emoción y el recuerdo de un acontecimiento deportivo especial.
Este proyecto reunió varias de las áreas que más trabajamos en Simonetta Floral: diseño floral, prototipado, personalización, producción en volumen y logística para eventos corporativos e institucionales.

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En Simonetta Floral diseñamos y producimos regalos corporativos personalizados, piezas con flores preservadas y producciones especiales para empresas, marcas e instituciones, adaptando cada proyecto a su identidad, al volumen necesario y al momento en el que se va a entregar.